Hasta ahora, en esta serie de entradas del blog, hemos compartido los mejores consejos para utilizar soluciones de sellado y pegado en climas cálidos, así como las mejores soluciones de pavimentos para zonas expuestas a calor extremo. Pero, ¿qué hay de los productos desarrollados específicamente para garantizar la seguridad de un edificio ante lo que podría considerarse la fuente más peligrosa de calor extremo: los incendios? A continuación, analizamos soluciones de protección que pueden ayudar a mantener su edificio, y a quienes lo utilizan, lo más seguros posible.
Protección contra incendios de primera clase para edificios
La protección de un edificio frente al fuego no se limita a su contenido. La propia construcción debe protegerse para ofrecer a los ocupantes la mejor oportunidad de evacuar antes de que el fuego deforme la estructura. Existen varios productos que pueden utilizarse para proporcionar protección contra el fuego y seguridad, como los recubrimientos intumescentes, las barreras cortafuegos para tabiques de compartimentación y las envolturas de aislamiento ignífugo, pero ¿cuál es el más adecuado para su edificio? Echemos un vistazo a las diferencias entre las distintas soluciones y aplicaciones.
Recubrimientos intumescentes para la protección del acero
Al evitar que el acero alcance las temperaturas que provocan el colapso estructural, los recubrimientos intumescentes para acero pueden garantizar la estabilidad estructural durante un máximo de 120 minutos, lo que proporciona un tiempo valioso para que los ocupantes del edificio puedan evacuarlo y para que los servicios de emergencia puedan llegar al lugar.
Los recubrimientos intumescentes, diseñados para ser compatibles con las capas de imprimación y de acabado, son ideales para estructuras que requieren un acabado fino.
Barreras cortafuegos
Las barreras cortafuegos pueden utilizarse para impedir que el fuego se propague de un piso a otro por la fachada de un edificio. A menudo, se trata de barreras que permanecen abiertas o de barreras cortafuegos que se cierran. Las barreras cortafuegos ventiladas reaccionan en caso de incendio y se expanden para cerrar el hueco en la fachada, mientras que las barreras cortafuegos de cierre, como los muros cortina, están diseñadas para cerrar el hueco entre el muro de la fachada y la losa del forjado.Revestimientos aislantes
ignífugos
Otra gama de productos cortafuegos la constituyen las envolturas aislantes, que pueden ser de lana mineral recubierta de aluminio y se utilizan para aislar tuberías metálicas, cables u otras instalaciones. Se emplean para evitar daños en las tuberías o los cables en caso de incendio.
Descubre más sobrelos sistemas de sellado contra incendios y los revestimientos intumescentesdisponibles, y cómo pueden proteger tu edificio.
Aunque algunos productos estén diseñados para soportar un calor intenso —a veces durante más de 120 minutos—, la aplicación inicial de dichos productos puede verse afectada por las temperaturas. Los productos a base de acrílico, por ejemplo, como los recubrimientos, son más fáciles de aplicar cuando hace más calor, por ejemplo, entre +5 °C y +40 °C.
Al igual que con cualquier producto en un envase a presión, hay que tener cuidado de no dejar los botes de espuma expuestos directamente a la luz solar, ya que existe riesgo de explosión.
Si bien la protección contra incendios puede incorporarse en distintas fases de la construcción, en nuestra próxima entrada analizaremos los propios materiales de construcción y cómo pueden seleccionarse en la fase de planificación para mantener el calor en el interior durante los meses de invierno y evitar que entre el calor en verano.